Me tendí sobre lo que seria la parrilla de una cama, con la excepción de que tenia una parte móvil, la cual hacia que el torso quede un poco mas elevado que el resto del cuerpo. Trabe mis dedos detrás de la nuca y me tire a contemplar los arboles. Me quede contemplando un largo rato aquel paisaje verde y celeste. Recuerdo que hasta podría jurar que tenían un movimiento lógico. Hasta intente descifrar el patrón.
Obviamente no pude.
El calor se hacia sentir, aunque de a poco iba aminorando su intensidad. El silencio era total en cuanto a la intervención humana (al menos yo no los sentía) y lo único que percibía - y cada vez con mayor intensidad - era el inséctico sonido de las hojas de aquel árbol al ser azotadas por el viento costero.
Paso un largo rato pero yo no podía dejar de contemplar aquel paisaje. Paisaje que no se ve mucho en la ciudad; o, al menos, paisaje que no me tiro a disfrutar en la ciudad (recuerdo haber pensado en cambiar eso). Cerré los ojos y, para mi sorpresa, seguí viendo aquella pintura. Simple, imponente y viva. Una foto básica para cualquier aficionado a la fotografía. El sonido seco de las hojas seguía ahí. Escuche pasos descalzos sobre un piso duro, pero no abrí los ojos. Se acercaron mas y por ultimo escuche el crujir de tablas.
Una sensación de pesadez mantenía mis ojos cerrados. No estaba cansado, pero, aun así, no podía abrir los ojos. Bueno... podría, quería... ¿Cual es la diferencia?
Las hojas se esfumaron de mi mente y por un segundo todo lo que pude ver fue celeste. Un celeste perfecto. Ni siquiera las "formas" que vemos cuando miramos al cielo estaban ahí (esas formas que son pequeños impurezas que tienen nuestras corneas y que vemos gracias al pasaje de luz por ellas). El celeste comenzó a ganar intensidad. Nuevamente escuche pasos contra el piso. Eran los mismos pasos descalzos, solo que esta vez se alejaban.
Abrí los ojos y note que el celeste ya se había transformado en un azul marino y las hojas del árbol se habían teñido de grises, marrones y azules. Algunas tan azules que era difícil distinguirlas del cielo.
El frío ya se hacia sentir. No sabría si era real o producto de mis quemadoras solares, pero se hacia sentir. Mire para el costado y volví a percatarme de la música. En ese momento sonaba "Rooster" de Alice in Chains. Me fui para adentro y me tire sobre el sofá cama. Baje la música y me entretuve con el reflejo de las luces de los autos sobre la pared...
El árbol
Insomnio
Son mas de las 12 de la noche. El sonido de un grillo se filtra por la ventana inundando la habitación de una incomoda tranquilidad. Algunos perros ladran a lo lejos; algunos mas fuerte que otros. Luego de unos segundos el silencio se vuelve a adueñar de la escena y solo se ve interrumpido por el canto de los grillos... varios grillos. La idea de estar en una casa en el medio de la nada ocupa mi mente. En mi cabeza escucho el golpeteo de las olas al romper. Se que no están ahí pero igual me hizo sonreír. Sonrisa que se desdibuja al imaginarme solo en el medio del campo.
La luz cálida de la portátil vibra imperceptiblemente mientras mis ojos intentan seguir leyendo las pequeñas letras que tengo en frente.
Mis parpados parecen comienzan a pesar. A mi lado la respiración de Blacky los hace de plomo. Un perro viejo le ladra a la noche. Indiferente, sin ganas. Como tomando conciencia de la irrelevancia de su ladrido.
Una brisa de verano sacude las cortinas y por un momento no se escucha nada mas que el siseo de la tela al retornar a su posición.
Doblo la esquina de la pagina y cierro el libro. Mis articulaciones se quejan al dejarlo sobre la mesa.
Las paredes me miran como recordando quien soy. Apago la luz y sin esfuerzo la oscuridad se hace dueña de la casa. Blacky se mueve a mi lado. Michi se acurruca...
Es hora de dormir...
Cri, cri, cri, cri...
Es hora de soñar...
[WaGo]
Mis parpados parecen comienzan a pesar. A mi lado la respiración de Blacky los hace de plomo. Un perro viejo le ladra a la noche. Indiferente, sin ganas. Como tomando conciencia de la irrelevancia de su ladrido.
Una brisa de verano sacude las cortinas y por un momento no se escucha nada mas que el siseo de la tela al retornar a su posición.
Doblo la esquina de la pagina y cierro el libro. Mis articulaciones se quejan al dejarlo sobre la mesa.
Las paredes me miran como recordando quien soy. Apago la luz y sin esfuerzo la oscuridad se hace dueña de la casa. Blacky se mueve a mi lado. Michi se acurruca...
Es hora de dormir...
Cri, cri, cri, cri...
Es hora de soñar...
[WaGo]
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
